viernes, 30 de noviembre de 2018

Semana 5, tarea 3: Valora de nuevo tus habilidades #EduEmocionalMooc



Bueno, así comencé mi andadura por este nuevo curso del INTEF:

Hola, hola, holaaaaa...¡qué falta hace la escucha activa!, cada día que entro en clase me doy cuenta más. Entre los alumnos, de alumnado a profesorado y viceversa, entre los compañeros, con las familias. Primero escuchar y luego que sea activa. Lo que cuesta que te escuchen. Y sí, lo habréis escuchado mucho, pero es que todas las habilidades están muy relacionadas. ¡Ehhhhh!, ¿hay alguien ahí?, jejejejeje.
Un saludo, compis de grupo.

Hoy, cuando me dispongo a cerrar este espacio de aprendizaje y a abrir el que cada día me encuentro en el aula, y a tenor de los resultados de las dos evaluaciones. Sólo me queda daros las gracias, por hacerme más consciente de mis posibilidades como ser afectivo, que puede llegar a cambiar parte de su entorno, mediante sencillas habilidades que se pueden trabajar en cada momento. Recuperar la esperanza en que se puede transformar este mundo, comenzando por hacer una escuela que sociabiliza y que educa para la vida. Gracias por hacer que me dé de bruces con mi realidad, que duele porque nos hace sentir incómodos, y ayudarme a escucharme a mí mismo, con paciencia, sin juicios y tomándome tiempo para actuar.

Gracias por hacer de mi escuela un espacio más agradable para la vida.



Semana 5, tarea 2: Acciones para mejorar la escucha activa #EduEmocionalMooc




Tarea 2: Acciones para mejorar la escucha activa.

Semana 1:

Me voy a proponer, ya lo estoy haciendo: 

el pararme antes de contestar a la otra persona,
pensar lo que está diciendo si hacer tipos de juicio o pensar qué le voy a decir (hay veces que conforme habla, ya estoy pensando en lo que voy a decirle y no escucho el resto de su mensaje),
mantener un contacto visual sincero y certero,
contar y pausarme, antes de contestar.


EVALUACIÓN: Me estoy conteniendo al responder, a veces, se crea un pequeño silencio antes de contestar que es muy curioso; ya no tengo que disculparme tantas veces por haber cortado a la otra persona; se construye, en vez de “se conquista”; miro y me hago más partícipe de lo que dice y el cómo lo dice.


Semana 2:

Quiero que mis alumnos también practiquen la escucha empática. Los agruparé de tres en tres. Dos comenzarán una conversación y habrá una tercera observando la situación. La tercera persona, podrá contarnos en qué se han equivocado los que estaban conversando, si no lo saben, le preguntaré al resto de la clase. Trabajaremos el mirarse, argumentar, lenguaje gestual, no cortar al otro, dar importancia a lo que se dice, asentir, respetar los turnos, parafrasear, hacer preguntas abiertas, etc.


EVALUACIÓN: Mediante la observación directa, iré anotando y enumerando, las veces que emplean estas técnicas. Quizás en cada grupo haya un encargado de hacerlo, tanto las buenas prácticas, como en lo que hay que seguir mejorando.


Semana 3:

Acercarme a alguien que no conozco muy bien, charlar, empatizar…

EVALUACIÓN: Preguntarle cuál ha sido su impresión de nuestra charla. Intentar charlar más veces y notar y anotar sus reacciones.

Semana 5, Tarea 1: Decálogo de comunicación empática.




jueves, 22 de noviembre de 2018

Semana 4, tarea 2: Reflexión a partir de una metáfora.




MAESTROS – AGRICULTORES

"Si desde su más tierna infancia el niño en imbuido en la piedad y las letras hay que esperar un feliz transcurso de toda su vida” - San José de Calasanz

Me encanta la reflexión de Thich Nhat Hanh.
Me falta paciencia, siempre quiero arreglar las cosas en el momento, hay que dejarlas reposar. Esta sociedad nos lleva a la inmediatez, a las prisas, al no reflexionar, a poner el punto de mira en el otro y no en nosotros mismos. Nos descentramos de nuestra tarea, olvidamos los valores de toda la vida, exigimos porque nos exigen, a veces nos sentimos acorralados por las circunstancias, nos dan ganas de “parar este mundo, que yo me bajo”, nos sentimos solos, siempre se ha dicho que “lo último es echarse las culpas a uno mismo”.…

…y en este oleaje de impersonalidad, nos olvidamos de vivir, de sentir, de reencontrarnos con nuestro yo, de escuchar, de ponernos en su lugar, de mirar desde el corazón y de ver al ritmo de los latidos. A veces me falta humildad, para aceptar que soy yo el que falla, que necesito mejorar y seguir innovando, que cada día igual, resulta tedioso…

ME HACE FALTA HACERME NIÑO, SENTARME EN UN PUPITRE


Y DEJARME ENSEÑAR POR ELLOS. ASÍ CONOCERÉ Y CAMBIARÉ.